SIGUE VIGENTE: LA CHISPA - Libro -

Publicado en por escabullidos

Hace pocas semanas se presentó en el sindicato de las telecomunicaciones FOETRA el nuevo libro de Osvaldo Bayer, La Chispa. Bruno Napoli es el principal investigador y curador de este trabajo. ANCAP mantuvo una extensa charla con él sobre lo que fue La Chispa, ese diario de la ciudad chubutense de Esquel que fundó Bayer en Diciembre de 1958.

SIGUE VIGENTE: LA CHISPA - Libro -

Bruno Napoli es historiador y escritor. Dentro de sus trabajos realizados aparecen: “La dictadura del capital financiero” y “Pasiones Políticas”. Su último trabajo “La Chispa”, nos ofrece una reconstrucción de un Osvaldo Bayer periodista, que sin las tecnologías de esta última década llevó adelante el violento oficio de escribir de manera magistral.

Bruno Napoli

¿Cómo arranca la idea de trabajar con Osvaldo y Esteban Bayer en el libro?

Hace muchos años conocí a Bayer analizando sus textos post-dictadura, en la década del 80. Es muy interesante porque tiene un todo profundamente polémico, señalando a los que habían colaborado en la dictadura, con la desaparición de personas; y luego van arrimándose a foros democráticos y lavando sus caras y sus discursos. En esta impronta tan polémica de Osvaldo que a mí me interesó mucho, sacamos su libro “Ventana a la plaza de mayo”, porque era la columna que él tenía en el periódico de las Madres. Al poco tiempo sacamos un segundo libro que eran las polémicas históricas de él: sobre matar al tirano, los anarquistas,  las Madres de Plaza de Mayo, la democracia, la dictadura, la violencia.

Seguí trabajando muy curiosamente en el archivo enorme que tenía Osvaldo en Alemania y también el que tiene acá en Argentina. Comencé a tomar fotografías de cada uno de los papeles que iba encontrando, unas 3200 fotografías debo tener aproximadamente, y hace muy pocos años arranqué con la idea de hacer, con Osvaldo, una biografía escritural de él. No una biografía de su vida, sus anécdotas, sus andanzas, sino ir directamente a lo que escribió en los últimos 70 años. Encontré un material gigantesco, muy disperso, muy ecléctico que originalmente vio la luz en un primer libro que se llama “La chispa”, y en un segundo libro que va a salir dentro de muy poquito tiempo que recopila textos de Osvaldo del año 49, la década del 50 cuando él vive en Alemania, a la década 60 cuando vive acá y la del 70 cuando vuelve a vivir en Alemania exiliado. Algunos textos están en castellano y otros tantos en alemán que en estos momentos están siendo traducidos.

¿Los textos que van a aparecer en el libro a que etapa de Osvaldo se refieren?

Es un Osvaldo que está armando su oficio de periodista. Tengamos en cuenta que él da su primera conferencia hace exactamente hace 70 años, en agosto del ’47 y encontramos sus primeros textos en el ’49, en revistas de mucho renombre como “Continente”, “Sagitario” la histórica revista de literatura, revistas de poesías, de filosofía, de política. Ahí el empieza a escribir muchos artículos y hace un recorrido bastante intenso entre el ’49 y el ’58 en Argentina y en Alemania. Escribe muchísimo sobre economía, política, historia y filosofía. En el ’56 vuelve a Buenos Aires contratado por el diario “Noticias Gráficas” y este diario cierra en el ’58 y él se queda sin trabajo. Le ofrecen trabajar en Esquel, y acá comienza la historia de “La chispa”. Empieza a escribir noticias locales y regionales. En ese momento se producen diferencias políticas insalvables con el dueño del diario, que no le gusta el tono en que él escribe lo que sucede en Esquel, lo que pasa con los dueños de las tierras y latifundistas. Entonces en ese mismo año ’58, en noviembre, lo echan del diario, lo acusan de doble tentativa de homicidio contra el dueño del diario y lo meten en cana unos días. Obviamente que se demuestra que la acusación es falsa y sale en libertad a los pocos días, pero en lugar de volverse a Buenos Aires, se queda en Esquel y funda “La Chispa”, periódico con muy pocas hojas que salía cada 15 días y se dedica a denunciar a los dueños de las tierras, a los latifundistas, a los empresarios que hacían acopios de mercancía, al robo de las tierras de los pueblos originarios, que hoy tiene Benetton. Eso está denunciado en La chispa hace casi 60 años con número de causa judicial, con los nombres de quiénes robaron las tierras, donde está incluido un diputado radical y comerciantes locales.

En ese momento yo me detuve y extraje esa parte, es decir rescatar el periódico que duró muy poquitos meses, obviamente, porque Osvaldo lo publicó a pulmón. Esa experiencia y el “Diario de la CGT de los argentinos” de Rodolfo Walsh, son las únicas que conozco de periodismo militante en serio, sin un mango ni apoyo oficial, ni de empresas, sin nada, haciéndolo a pulmón para denunciar a los latifundistas y a los dueños de las tierras en la Patagonia.

Dentro de los 5 meses que duró “La chispa” ¿Con quién se pudo aglutinar Osvaldo para elaborar las notas?¿ Que otros periodistas colaboraron?

Juan Carlos Chaied figura como Director, porque Osvaldo no podía figurar en ese rol. Después otros colaboradores que no firman sus notas y otros que si las firman, que las envían a la redacción del periódico con denuncias de mal trato laboral y abuso laboral, avisos de huelgas. Muy poca gente es la que colabora con él. Se vendía a $1 el ejemplar, era muy económico. Imagínate que un jornal mal pago en el campo ganaba $24 al día. La idea era que salga y que pueda cubrir los costos para que siga saliendo y que lo tengan en la mano todos los trabajadores de la región.

Cuando empezaste a investigar toda esta parte de “La chispa” y de Osvaldo periodista ¿con que te encontraste nuevo que no conocías?

Descubro a un Osvaldo muy joven, escribe sobre todo lo que ve y cada cuestión que ve es un evento político, cultural, los eventos sociales, festivales de cine, una obra de teatro, una ópera, un nuevo libro de algún filosofo que saliera en ese momento, hace mucha crítica de libros en esa época. Es un Osvaldo que está buscando la pluma. Buscando la forma de escribir, armándose el oficio de escribir como periodista. A parte es un Osvaldo que escribe lo que ve, lo denuncia con nombre y apellido y va al hueso de cada noticia, no tiene miramientos a la hora de pensar quien está gobernando y quién no. Critica por igual a radicales, peronistas, a la izquierda, a la derecha, a los rompehuelgas, a las patronales. Es un Osvaldo que en eso tiene una continuidad, a pesar de ser muy ecléctico en sus temas. Siempre está generando una polémica muy fuerte a partir de la denuncia de lo que considera una injusticia. El periódico se llamaba “La Chispa” y la bajada es “Contra el latifundio, contra el hambre, contra la injusticia”, ese es el título completo del periódico chispero de Osvaldo. Los 10 años previos son muy particulares porque ese Osvaldo Bayer que conocemos post-dictadura que polemiza, que denuncia, que señala a los colaboradores de los regímenes totalitarios, lo encontramos en ese joven Osvaldo que está haciendo lo mismo, con cada artículo que le piden escribir, lo toma como un evento político, lo describe como tal y trata de analizar el tema con quien juega en esos sectores, en esos eventos que él analiza y describe. Eso muy interesante, pensá que Osvaldo cuando vuelve en el ’84 se dedica a señalar a cada uno de los que colaboraron con la dictadura de la desaparición de personas. Cuando vive en Alemania, del 52 al 56 hace lo mismo con los Nazis. Se dedica a escribir decenas de artículos criticando a los que habían colaborado con el régimen y habían lavado su cara y seguían viviendo en Alemania e incluso escribe un artículo increíble en el año 56, donde hace una genealogía de todos los nazis que vienen a la Argentina en el años 40, con nombre, la función, incluso los cargos que tienen en el Estado, los empresarios. Es un Osvaldo que está siempre observando la realidad, denunciando sin ningún tipo de miramiento, de límites, utilizando el concepto de la libertad como algo fundamental. Donde no puede escribir no se queda.

Marca un claro ejemplo de investigación completo. Tantos años atrás buscando el detalle de cada nombre, cada dato, que hoy está muy ausente. Osvaldo lo manejaba desde hace muchos años atrás. ¿Crees que es muy importante remarcar esto?

Eso que vos decís es muy pertinente porque la investigación no es como la de ahora, hoy encontrás información al alcance de tu mano, prendiendo tu computadora, todos publican sus cosas en las distintas redes sociales. Hay decenas de palabras circulando y es fácil señalar a uno u otro y en aquel momento no, había que ir a los papeles, ir a los archivos, había que preguntar. Cuando Osvaldo siempre recuerda su primera etapa de periodismo dice “nosotros íbamos en busca de la noticia, la encontrábamos, la investigábamos y la publicábamos”. Eso es impresionante. Hoy todo es cortar y pegar, además que no todos escriben con total libertad, escriben de acuerdo a lo que piense el dueño del medio en el que escriben, sea La Nación o sea Página 12. Están atados a quien pone el dinero para que sigan publicando, y también hay que decirlo para tener un nombre en una marquesina,  los periodistas no se quieren bajar de ese lugar porque le da mucho nombre, venden más artículos, mas conferencias, más libros, y adaptándose al dueño del medio viajan gracias a esos acomodamientos que tienen. Lo vemos en cualquier sector político. Encontras en “la chispa” un Osvaldo que no acepta mediaciones, presión de ningún tipo de nadie, ni que lo amenacen, ni que lo metan preso como lo hicieron. Es un Osvaldo que incomoda a los dueños de la tierra y en paralelo es atacado por los políticos, lo cual también desnuda una alianza que es histórica en Argentina entre la política y los dueños de la tierra. Vos pensá, que hace esas denuncias sobre el robo de las tierras de Cushamen en el año 1958, con el número de causa, lo nombres de quienes lo hicieron y uno de esos ladrones de la tierra, termina siendo diputado por la UCR del Pueblo que en ese momento era gobierno, porque gobernaba Frondizi. El Intendente, el Gobernador, el Concejo Deliberante, eran todos radicales y él los denuncia igual. Y eso termina en que el 3 de febrero de 1959, el diputado Julio Telleriarte de la UCR del Pueblo pide al congreso de Chubut una investigación sobre “La Chispa” y sobre los dichos de Osvaldo Bayer. Es decir él ataca a lo latifundista y el organismo político en lugar de investigar esas denuncias, lo investigan a Osvaldo. Eso volverá a pasar el 5 de junio de 1974, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina tienen una sesión donde debaten si es conveniente o no aprobar la proyección de “La Patagonia Rebelde” en los cines de la Argentina. Se había filmado una película donde Osvaldo denuncia que los dueños de la tierra fusilan a sus propios peones y la cámara de diputados discute si hay que pasar la película o no. No si hay que investigar esos crímenes. A los 6 días, la censura, que era el órgano, como se llamaba en ese momento, aprueba finalmente proyectar la película el 12 de junio de ese año 1974, pero solo para mayores de 14 años. Esto le vuelve a pasar a Osvaldo en el año 1995. Propone que las patagonias argentinas y chilenas se unan en un mercado común como en ese momento era el “Benelux” como en ese momento era la política entre Holanda y Luxemburgo que era el comienzo de la comunidad económica europea. Él dice que hay que hacer un mercado común para que los latifundistas no se lleven toda la guita. De esta manera la patagonia unida tendría salida hacia los dos océanos y podría explotar mejor sus recursos naturales para que la gente viva mejor. Pero esto termina en que el Senado de la Nación Argentina dedica toda una sesión a discutir sobre Osvaldo Bayer, que hay que repudiar sus declaraciones, que hay que declararlo un traidor a la Patria. Finalmente sale una moción por parte de todos los senadores donde se repudia a Osvaldo, y ese repudio duro bastante.

En el año 2009 el Senado vuelve a discutir sobre Osvaldo Bayer, esta vez para hacerle un reconocimiento por su lucha sobre los DDHH, no así, su lucha contra el latifundismo, pero no le retiran nunca el repudio. O sea que del 59 al 2009, pasaron 50 años donde organismos institucionales hablan sobre Osvaldo Bayer y él lo único que hace es denunciar al latifundismo.

-¿Bruno, Esteban Bayer en que estuvo participando en este trabajo?

-Esteban se sumó a autorizar la publicación, lo hablamos con él y la familia en poder hacer la publicación del libro cuyas utilidades van a Osvaldo porque el libro está registrado a nombre de él, más allá de que yo soy el que rescato la obra y reviso el archivo. Yo viaje a Esquel a dar unas conferencias sobre historia económica y aproveche para traer los ejemplares digitalizados de “La Chispa”. El trabajo fue en Buenos Aires, en Alemania y en Esquel. Por eso hay datos en el libro que no se conocen, y el segundo tiene más datos todavía, y algunos muy polémicos.  Esteban sabía de la obra y estuvo de acuerdo en la publicación y se sumó muy gentilmente, aprovechando que ahora está en Argentina por un tiempo, a hacer la presentación del libro.

-De esta cercanía de tantos años con Osvaldo, ¿Qué nos podemos contar de la actualidad de Osvaldo y como él ve la realidad actual?

-Es sabido que él está muy decepcionado con la situación actual de la Argentina, profundamente decepcionado, llegar a los 90 años y ver como los conservadores, los dueños de la tierra, llegan al gobierno por los votos. Vos pensa que para él la Patagonia es su vida, dedico su vida a escribir sobre la Patagonia, fue a Esquel y lo echaron, y escribió sobre La Patagonia Rebelde y directamente lo echaron de la Argentina, y en los 90 vuelve a hablar de la Patagonia y lo tratan de persona no grata y traidor a la patria en el Senado de la Nación, entonces es una lucha constante. Pero tiene que ver con la lucha de esa Patagonia  que fue anexada a la Argentina luego de 1884, luego de las campañas militares de Roca, repartida en 250 familias y fue territorio nacional hasta hace muy poco. Los dueños de las tierras felices que se haya dividido en provincias porque siempre se sacan leyes que los favorecen a ellos. Por eso Benetton tiene lo que tiene, por eso las mineras hacen lo que hacen, por eso en el bolsón queman los bosques para hacer emprendimientos mineros, y nos los detiene nadie. Y las denuncias hace 60 años de Osvaldo eran reales, por eso traemos la chispa nuevamente porque no perdieron vigencia en absoluto. La denuncia de los dueños de la tierra que hacen lo que quieren, y la clase política y los comerciantes que se unen a los dueños de la tierra para hacer negocios siempre en beneficio de ellos. Por eso es muy importante señalarlo para mí. Por eso la importancia que “La Chispa” vuelva a circular, que se muestre como se escribe periodismo, de ese periodismo de ir al hueso y que esto demuestre que esto pasó siempre. Hace muy poco denunciaba que la empresa de supermercado de los Brown-Menéndez, “La Anónima”, que ahora tienen funciones en el gobierno, hicieron acopio de mercancía en las últimas inundaciones remarcaron los precios y le vendieron muy cara la comida a la gente. Si vos lees la “La Chispa” la Casa Lahusen , la antecesora de La Anónima, que era lo mismo, hacia exactamente lo mismo, cada vez que había una sequía, una tormenta, había una helada, hacían un acopio de la mercancía y la vendían más cara, hacían que la gente coma la comida al precio que ellos querían. Es decir que esto lo hicieron con todos los gobiernos, no es que lo hacen ahora que están en el gobierno. Basta leer “La Chispa” para ver que lo hicieron siempre. A mí me impresiona ver esas notas, o ver la represión en las tierras de Benetton y verlo denunciado en “La Chispa” con numero de causa judicial y no se hace nada y la legislatura pide por Osvaldo en lugar de investigar.

Entonces en todo eso para un hombre de 90 años que ha escrito con total libertad es bastante decepcionante. Para eso estamos los historiadores, para hacer un rescate memorístico, pero sobre todo para recatar la historicidad de las cosas. La Patagonia tiene una historia, la Patagonia fue anexada a la Argentina a la fuerza, porque fue repartida en 250 familias y porque siguen siendo los dueños de la tierra. Esa historia está escrita en los textos de Osvaldo, está escrita en La Patagonia Rebelde, está escrita en “La Chispa” y es nuestro deber rescatar eso y hacerlo circular, por eso lo hicimos de manera independiente, con una editorial absolutamente independiente, pensada solo para este proyecto, se reparte y venden entre amigos, sin distribuidoras en el medio, no va a ir a cualquier librería, elegimos a las librerías que van a ir, en algunos centros culturales, en FM La Tribu. En la fan page de “La Chispa” pueden encontrar todos los lugares donde se va a vender, se puede comprar por teléfono también, porque es totalmente independiente, porque no tuvimos ningún apoyo para hacerlo tampoco. Cuando comenzamos con esto, en varios lugares que fuimos, nadie movió un pelo, por eso costo tanto un lugar para presentarlo. Osvaldo es un hombre muy incómodo tanto para la izquierda como para la derecha, para el progresismo ni hablar no?

Foto: La Tinta

 Le mandamos la gacetilla a Página 12 de cuando presentamos el libro y no sacaron ni una línea sobre esto que deberían estar leyendo todos. Hable con la gente de la UMEP (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo ), el espacio del SUTERH (Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal ), y me dijeron que no se podía hacer ahí la presentación porque sábados a la tarde se dictaban clases. Estamos hablando de Osvaldo Bayer, el ultimo de su generación, de la generación de Walsh, de Paco Urondo, de León Rozitchner, de David Viñas, el último de esa generación de enormes pensadores. Página 12 no pudo suspender las clases para presentar el libro. No publicaron nada en el diario, les mande la gacetilla, no publicaron nada, están en plena campaña, ni una sola línea de la presentación del libro.

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