En Busca del Trabajo Ideal

Publicado en por escabullidos

En Busca del Trabajo Ideal

Es común hoy en día quejarnos de los políticos y con ellos de la economía en general. Y también es común quejarnos de nuestro trabajo, de que hacemos algo que no nos gusta, de que no nos alcanza el dinero o si nos alcanza pero no nos gusta el trabajo o el ambiente laboral, entre otras condiciones.
En fin, en todos los casos, estamos en una actitud pasiva, ya sea de queja o de resignación, lo que en la mayoría de los cursos de coaching personal en la actualidad (como es el caso de la Programación Neurolingüística o el coaching basado en la ontología del lenguaje, por citar algunos) se denomina zona de confort.

La zona de confort es una posición mental donde nos valemos de excusas (no tengo dinero, no tengo tiempo, soy muy joven para… soy muy viejo para…, no soy bueno para…, tengo mala suerte, etc) para no hacer aquello que nos gustaría hacer, sea en el ámbito de lo laboral, del esparcimiento o de las relaciones sociales y la pareja. En esta posición adoptamos una postura de víctima donde nuestro inconsciente interpreta que no tenemos modo de salir de ese lugar y por ende estamos destinados a permanecer inmutables en él y lo único que nos queda es la queja. En esta postura estarán los más quejosos y los menos, pero todos en común estarán cómodos en una postura negativa de la cual no pueden salir.

El gran desafío es pasar de ser víctima a ser protagonista de nuestras vidas y esto incluye a la economía, que es el punto central de este artículo. Es decir, se pueden hacer cambios y vivir del modo que nos gustaría, y desde luego que el primer paso es necesariamente, tomar la decisión de querer hacerlo, lo que implica salir de la queja, de las excusas, en fin, de la zona de confort. En fin, querer lograr la vida deseada implica incomodarse un poco.

En Busca del Trabajo Ideal

Y con respecto al trabajo y al dinero, ¿qué cosas puedo cuestionarme para mejorar mi situación actual?
Primero, si la actividad que desarrollo en lo laboral (ya sea en cuenta propia o en relación de dependencia) es una actividad de mi agrado. Es muy común y hasta está de moda que ante cualquier problema debemos reununciar y cambiar de trabajo. Aunque previamente podíamos haber percibido que quizás el problema podía ser de otra índole.

Segundo, si el problema no es la actividad, preguntarse si es el ambiente laboral (compañeros de trabajo, jefes, socios, etc) lo que me incomoda. En este caso podemos hacer mucho, por ejemplo, tomar cursos de relaciones humanas, coachings, etc, lo cual no sólo nos beneficia en el ámbito laboral sino también en todas nuestras relaciones humanas en general.

Tercero y muy común en la mayoría de los casos, verificar el ritmo que llevamos y la autoexigencia. Esto tanto para las relaciones de dependencia y más aun, cuando somos nuestros propios jefes. En nuestra sociedad actual tenemos una alta tendencia a vivir apurados, con ansiedad y a tomarnos nuestros objetivos de manera muy obsesiva lo cual nos lleva al estrés. En este ámbito, es muy recomendable el yoga, la relajación, la meditación y sobre todo, tener hobbies que nos impliquen actividades bien diferentes a nuestra actividad principal y que las hagamos sin estar enfocados en la productividad, como bien lo cuenta el psicólogo checo Mihali en su libro bestseller Fluir. Muy recomendable para este punto.

Cuarto: ¿y si dejo mi trabajo y me vuelvo emprendedor? Es interesante saber que aproximadamente 2 o 3 de cada 100 emprendedores continúa su emprendimiento luego del año. Esta estadística no es para asustar sino para tener en cuenta que el emprendedor requiere de una personalidad particular. Específicamente deberías preguntarte si estás dispuesto a tener una incertidumbre financiera muy alta (y sobre todo en el primer año o los primeros dos años) y sabiendo que lo que haces podría no tener éxito. Es una cualidad necesaria también para tener éxito, según consejos de emprendedores exitosos como Andy Freire en Argentina: “no hacerlo por el dinero”. Según Andy, la gran mayoría de quienes emprenden sólo por el dinero, son quienes terminan abandonando el proyecto dentro del año. Es decir, la motivación principal del emprendedor debe ser la actividad o bien su sueño. Y lo financiero será un efecto para el cual se deberá tener paciencia. Desde luego que ser emprendedor es un camino válido, pero siempre debemos tener en cuenta estos puntos aprendidos de las experiencias de emprendedores exitosos. Y por qué no, nunca descartar la posición intermedia de pasar a ser una especie de emprendedor en la empresa, es decir, una persona mucho más proactiva y generadora de ideas. Y si ello no es posible Por último es bueno analizar que para sentirnos felices y plenos no alcanza un trabajo ideal, ya que el día tiene 24 hs y tenemos muchos gustos y deseos a satisfacer que difícilmente puedan ser complacidos en una sola actividad. Por ende es necesario tener en cuenta, para una vida plena y en armonía, tener hobbies y si es posible, participar de actividades no lucrativas ligadas a actividades que nos gustaría hacer pero no las podemos canalizar por lo laboral o los hobbies. Este consejo nos lo dan Julián Weich junto a Andy Freire en el libro 5% de tu tiempo: “ayudar a otros es el egoísmo más lindo ya que está comprobado neurológicamente que nos hace bien” nos lo dice Julián.

Entonces, ¿qué esperas? ¡Hoy es un buen día para comenzar a hacer cambios en pos de una vida más plena!

Publicado:  el 29 de septiembre de 2016 por Matrtín Travero - http://www.martintraverso.org -

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